PROCESANDO

PRADA DESLUMBRA EN SHANGHAI CON DESFILE FUTURISTA DE LA MANO DE OMA/AMO

El Silo Hall de Shanghai fue el lugar escogido por Prada para lanzar su colección masculina Primavera-Verano 2020, un sugerente coqueteo al mercado chino. Se trata de una antigua bodega de almacenaje de trigo y cereales, la más grande de Asia, que también es patrimonio industrial del país.

Considerando que junto con el lanzamiento se conmemoraba el 40 aniversario de hermandad entre Shanghai y Milán, la célebre casa de moda italiana encomendó a OMA/AMO crear un ambiente adecuado para el desfile.

Pese a que el desafío de transformar este frío y tosco espacio era inmenso, el resultado pasmó a los presentes. Energía, provocación y libertad fueron los conceptos que inspiraron la colección de Prada Men. Por eso, AMO, el brazo de investigación y diseño de la oficina de arquitectura holandesa OMA, los utilizó para organizar este magnífico espectáculo.

La magia de la luz

Los rústicos muros de cementos del salón se vistieron de brillantes neones azules. Sin más que un asombroso juego de iluminación -como un guiño a la era digital-, AMO creó un entorno íntimo, moderno y acogedor.

Con el mismo recurso delineó una pasarela al centro de la inmensa y laberíntica habitación, rodeada por los invitados, quienes estaban sentados en butacas circulares.

Es evidente que nada fue al azar. La minuciosidad con que se iluminó el lugar realzó de tal manera su geometría estructural, que permitían una vista impresionante de la colosal edificación.

Además, la mezcla de luces complementó el look de los atuendos, dándoles aires futuristas. Los modelos desfilaron en línea recta de extremo a extremo por el salón, desapareciendo de a poco en el resplandor.

La colección

El evento -que se realizó el 6 de junio y donde también se conmemoró el 40 aniversario del hermanamiento de las ciudades de Milán y Shanghai- mostró una colección con cierta nostalgia. Prada rescató algunos diseños del pasado y estampados análogos, como cassettes y cámaras fotográficas con película, incorporados en prendas evidentemente vanguardistas.

Todo lo anterior, plasmado sobre el clásico nylon Prada, donde los colores tierra predominaron. De igual manera, el pantone de tonos pasteles también llamó altamente la atención.

Al finalizar el desfile, los asistentes subieron al piso siete del Silo Hall a disfrutar una exclusiva cena. Más tarde, y tras una enorme cortina de nylon reciclado, tuvieron lugar una serie de shows musicales y teatrales en diversos escenarios montados informalmente.

Escrito por Fabiola Basualto M. / Fotografías de Prada

Aun sin comentarios

Deja un comentario